Manual de Prevención-Operativa Contenedores/I-10

De Centro de Documentación de Coordinadora

Manual de Prevención de Contenedores

Contenido

Seguridad vial en el lugar de trabajo. Accidentes ``in itinere´´

La seguridad vial en el puerto es un factor muy importante, por lo que debemos tener en cuenta que en el lugar de trabajo se encuentran, no solamente la maquinaria empleada en la operativa, sino que de forma conjunta con los mismos, trabaja el resto de la mano.

Muchos accidentes tienen lugar en el puerto como consecuencia de un atropello con un vehículo. Es por este motivo que el oficial manipulante, el resto de la mano y la maquinaria utilizada, deben cumplir unos principios básicos de seguridad vial.

El oficial manipulante

Debe revisar el estado del vehículo que va a utilizar para el desarrollo de la operativa cuando lo recibe, comprobando el estado de los espejos retrovisores, los neumáticos, limpieza de los cristales, funcionamiento de los faros y girofaros del vehículo, correcto funcionamiento de los frenos y dispositivos de seguridad de la maquinaria y sus accesorios, la bocina, etc.

El oficial manipulante no debe realizar la operativa con un vehículo que no ofrezca las condiciones de seguridad establecidas. Recuerde que un vehículo que no sea seguro puede causar un accidente muy grave con consecuencias incluso mortales.

Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta independientemente del estado del vehículo, son las condiciones físicas y psíquicas de la persona que realiza el trabajo, el oficial manipulante.

Los oficiales manipulantes que realicen la conducción de un vehículo o maquinaria, deben considerar que en la labor de conducción intervienen tres factores de forma considerable: el alcohol, la velocidad y el cansancio.

El alcohol y las drogas

El alcohol, al igual que otras drogas depresoras del sistema nervioso -como son el cannabis, los opiáceos, el éxtasis líquido o los tranquilizantes-, disminuye enormemente la capacidad de reacción del individuo, la capacidad de concentración y los reflejos. Esto implica la aparición de situaciones de riesgo durante la conducción, tanto para el conductor como para el resto de vehículos y personas que circulan por las inmediaciones.

El consumo de sustancias estimulantes como las anfetaminas, la cocaína o el éxtasis también suponen un riesgo importante para la conducción. El consumo de estas sustancias puede producir una falsa sensación de control, de disminución de la fatiga y de disminución del sueño. Sin embargo, es una percepción equivocada que puede traducirse en descoordinación, reflejos minimizados y problemas visuales y auditivos, todo ello acentuado si se mezclan con otros tipos de sustancias.

Por tanto, no se debe ingerir alcohol y/o drogas mientras se trabaja, dada la conocida influencia negativa de éstas en la conducción de vehículos.

La velocidad

El conductor de un vehículo debe tener en cuenta que un exceso de velocidad puede provocar un accidente, como consecuencia de diversos factores, entre los que podemos destacar los siguientes:

  • En función de la velocidad a la que circule el vehículo debemos prever una distancia de frenado del mismo. Si la velocidad es excesiva y el obstáculo se nos presenta en un espacio corto, no vamos a tener posibilidad de detenernos a tiempo, por lo que debemos circular a una velocidad que nos permita disponer de un tiempo de frenado adecuado a las características del lugar de trabajo. El oficial manipulante debe tener presente que la zona donde esta realizando su trabajo es una zona concurrida de personas y vehículos, razón por cual debe extremar su atención y circular a una velocidad prudente.
  • Las características del suelo (deslizante, mojado, deteriorado, etc.) pueden provocar un accidente como consecuencia de un exceso de velocidad. El conductor debe condicionar la velocidad al estado de las vías de circulación.

Factores que inducen a circular a alta velocidad:

  • La influencia negativa del resto de conductores que circulan a mayor velocidad.
  • El trabajador se ve condicionado económicamente a realizar mayor número de operativas de carga y descarga o estiba y desestiba, ya que se prima la producción.

Debemos recordar que ante cualquier factor que se nos presente, debe prevalecer la seguridad en el trabajo, la del conductor y la del resto de compañeros. Es por este motivo que debemos respetar las limitaciones de velocidad y adaptar la velocidad a las condiciones de la zona por donde se transite.

La falta de atención, el cansancio y el sueño

La atención de la persona conduciendo es limitada y selectiva, es decir, no capta toda la información que hay en el exterior sino sólo una parte. Ciertas circunstancias pueden provocar la distracción o la falta de atención, como hablar, cambiar una emisora de radio, hablar por el teléfono móvil o encender un cigarrillo, y a veces hay muchos estímulos que, dada la limitación y selectividad de atención, pueden pasar desapercibidos.

De la misma manera puede haber falta de atención provocada por los propios pensamientos. Una persona abstraída por sus problemas o elaborando proyectos puede ver disminuida su atención a los estímulos externos.

La vida actual de las personas está llena de problemas y de aspiraciones. Se combinan los periodos de descanso, a menudo insuficientes, con horarios de ocio excesivamente dilatados. Todo esto comporta, en muchas ocasiones, unas condiciones físicas precarias de los conductores para poder realizar, con la máxima seguridad, una actividad tan compleja como la de conducir en un medio que exige la plenitud de facultades, como es la conducción en el puerto. Con el objeto de evitar la aparición del cansancio, el oficial manipulante ha de tener en cuenta y respetar el tiempo máximo de conducción y los periodos de descanso.

La maquinaria de Trabajo

El vehículo con el que se desarrolla la operativa debe estar en correcto estado de funcionamiento, siendo la empresa estibadora que lo pone a disposición del conductor la responsable de que esto se cumpla. La empresa controlará y certificará el buen estado de los vehículos,mantenimiento, revisiones de motor, frenos, luces, señalización acústica y visual, espejos retrovisores, limpieza del vehículo, correcto estado del sillón del conductor y demás elementos de la cabina de mandos, existencia de un extintor en el interior de la cabina, etc.

El vehículo que se pone a disposición del trabajador para realizar la operativa debe ofrecer todas las condiciones de seguridad, al conductor y al resto de trabajadores que se encuentren en la zona de trabajo del vehículo.

La transmisión de vibraciones al conductor a través del asiento es uno de los factores que más influyen en el confort y la seguridad del conductor. El oficial manipulante está expuesto, en general, a vibraciones más intensas y de frecuencia más nociva que el conductor de automóviles. Esto se debe principalmente a las características de las máquinas.

El cuerpo humano es un sistema de muelles y amortiguadores muy complejo. Cuando el hombre está sentado pierde el mecanismo más efectivo que posee para aislarlo de las vibraciones: sus piernas. Como resultado, el manejar una máquina sin la debida protección contra las vibraciones, aparte de poder producir lesiones o enfermedades físicas, producirá efectos nocivos a corto plazo: incremento de fatiga, baja moral, dificultad de percepción y disminución de la capacidad de reacción. Mientras el conductor se mueve en un sentido, sus intestinos se mueven en el otro; los riñones, en especial, reciben fuertes sacudidas. El problema es lo suficientemente importante para que la Organización Internacional de Estandarización (ISO) haya publicado una norma, la ISO – 2631, con el título "Guía para la Evaluación de la Exposición del Cuerpo Humano a las Vibraciones".

La maquinaria de trabajo debe disponer de "asientos suspendidos", los cuales aíslen al conductor mediante barras de torsión o muelles, graduables según el peso del conductor y combinados con amortiguación hidráulica, de las posibles vibraciones que pueda sufrir.

Resto de trabajadores de la mano

Los trabajadores que se encuentran realizando la operativa y que no realizan la función de conducción, deberán tener en cuenta los aspectos siguientes.

  • Deberán prestar atención a lo que ocurre a su alrededor.
  • Respetarán las normas de circulación, obligación, prohibición y advertencia del área de trabajo.
  • No circularán por las vías de tránsito de los vehículos y usarán las zonas habilitadas para el tránsito de personas.
  • Harán uso obligatorio del chaleco de alta visibilidad.
  • Deberá pararse en los cruces para asegurarse que no sale ningún vehículo y ceder el paso a la maquinaria de la zona, se tenga o no la preferencia, ya que el peatón es quien mas pierde en caso de atropello.
  • No realizarán desplazamientos apresurados por la terminal ni por el buque.
  • No se situarán en zonas donde el oficial manipulante no tiene visibilidad. En caso de situarse en zonas de no-visibilidad, deberán percatarse de que el oficial manipulante esta advertido de la presencia del trabajador.

Accidentes ``In Itinere´´

Los accidentes de tráfico``in itinere ´´ son aquellos que tienen lugar en el camino de ida y vuelta al lugar de trabajo. Según los datos estadísticos facilitados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, las muertes ocurridas en el año 2006 como consecuencia de los accidentes ``in itinere ´´, representaron el 27,8 % del total de muertes producidas por accidentes laborales en España ese mismo año. Este porcentaje tan elevado da una idea de la importancia de este tipo de accidentes y de la necesidad de incluirlos en un manual de Buenas Prácticas como este.

Conducta en la carretera

Los siguientes puntos tienen por objeto recordar, al conductor de un vehículo, las principales recomendaciones a tener en cuenta a la hora de conducir.

  • Es obligatorio el uso del cinturón de seguridad y hay que utilizarlo en cualquier trayecto, aunque sea corto.
  • No realizar ninguna actividad que reduzca nuestra atención sobre la conducción, como hablar por el móvil, fumar, manipular los controles de la radio en el panel de instrumentos,…
  • Obedecer siempre las señales de circulación y estar atentos a su presencia, aunque se conozca la carretera, ya que muchas veces conducimos ``por inercia ´´ y no estamos atentos a posibles cambios en la señalización.
  • Respetar los límites de velocidad establecidos y adaptar la velocidad, sin sobrepasar su valor máximo, al estado de la vía y a las condiciones meteorológicas. Recordar que una velocidad inadecuada es la causa de gran parte de los accidentes de tráfico y que, cuanto mayor es la velocidad, más distancia de frenado se necesita para detener el vehículo.
  • Extremar las precauciones y reducir la velocidad, si es necesario, cuando se encuentre ante un cruce, un cambio de rasante, un paso a nivel o una curva con escasa visibilidad.
  • Circular siempre por el carril que proceda y manteniendo una distancia de seguridad adecuada respecto al vehículo que circula delante, en previsión de que este frene bruscamente.
  • Señalizar las maniobras con suficiente antelación y comprobar, a través de los espejos retrovisores, que los demás se han percatado de su advertencia.
  • A la hora de realizar los adelantamientos, comprobar que puede hacerlo con total seguridad, que las señales del lugar lo permiten, que la visibilidad es suficiente y que su velocidad es la adecuada para adelantar en el menor tiempo posible. Si es usted el que va a ser adelantado, no aumente su velocidad y facilite el adelantamiento.
  • En el caso de que exista niebla, circular lentamente, utilizando las luces antiniebla y sin hacer uso de las “largas”, ya que pueden deslumbrarle.
  • Reduzca la velocidad y modere el uso de los frenos en caso de lluvia. Si ésta es muy fuerte y el limpiaparabrisas no garantiza una buena visibilidad, detenga el coche en un lugar seguro y espere a que amaine.
  • Si se circula sobre placas de hielo hay que utilizar el embrague y el freno de forma suave, mantener la dirección firme y usar, en caso necesario, las cadenas.
  • Cuando conduzca en condiciones de visibilidad reducida, utilice los faros adecuadamente, procurando no deslumbrar a los demás conductores.
  • Tener presente que el alcohol y las drogas, incluso tomadas en pequeñas cantidades, influyen negativamente en la conducción. Del mismo modo, la toma de algunos medicamentos pueden resultar peligrosa a la hora de conducir, por lo que no hay que automedicarse.

Motocicletas

A pesar de los esfuerzos que se realizan, la motocicleta es el único tipo de vehículo que ve aumentar el número de accidentes y víctimas cada año.

Los desplazamientos en motocicleta o ciclomotor suponen un riesgo de lesión que es entre 20 y 40 veces superior al correspondiente a un conductor de automóvil.

Además de algunas de las recomendaciones anteriores, al circular con motocicleta hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Recordar que es obligatorio el uso del casco reglamentario, tanto para el conductor como para el pasajero. Conviene tener presente que, en caso de accidente, el casco es el único elemento de protección capaz de evitar las lesiones en la cabeza. Su uso reduce las muertes en un tercio y evita dos de cada tres lesiones cerebrales, las cuales producen el 85% de las muertes y la mitad de los heridos de motos y ciclomotores.
  • Conducir con ropa visible y adecuada
  • Circular con la luz corta durante el día.
  • No llevar cargas que puedan entorpecer la circulación, sobre todo si están mal sujetas, son muy voluminosas o están mal equilibradas.

Estado del vehículo

El correcto cuidado y mantenimiento del vehículo es un factor imprescindible para garantizar nuestra seguridad y la del resto de usuarios de las vías de circulación. Aunque tengamos en cuenta todas las recomendaciones anteriores, si nuestro vehículo no se encuentra en un estado óptimo, puede ser el causante de un accidente.

Lo primero que tienen que tener en cuenta es que todo vehículo que utilice ha de pasar la ITV obligatoria, donde se comprobará el correcto estado de aquellos elementos que afecten a su seguridad. Además, es conveniente someter al vehículo a una puesta a punto y a las correspondientes revisiones en función de lo que determine el fabricante.

El conductor ha de realizar una serie de sencillas comprobaciones en el vehículo que ayudan a mantener la seguridad en la conducción. En particular, conviene comprobar el correcto funcionamiento de los frenos, de la dirección, de la batería, de las luces y de los limpiaparabrisas, así como mantener limpios los cristales y comprobar periódicamente el nivel de los líquidos y el estado de los neumáticos.

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